Hasta mediados del siglo XX el poder económico de Valencina estaba en la tierra. La historia municipal sitúa el cambio a partir de los años sesenta: ganaron protagonismo grupos que no vivían de la agricultura, como industriales, autónomos y comerciantes, que fueron sustituyendo poco a poco a los de base agraria.
Es el paso de un pueblo de jornaleros y propietarios a un pueblo de servicios, que prepara la etapa siguiente: la llegada de población procedente de la metrópolis (Sevilla y su área) en los años recientes. La fuente señala que esa expansión demográfica probablemente está transformando otra vez la estructura social del municipio.
El hito es una tendencia, no un hecho con fecha: por eso va marcado como aproximado.