En la década de 1560 se construyó el convento franciscano de Santa María de Gracia. A su sombra nació, en la segunda mitad del XVI, la hermandad de la Vera Cruz, que en 1913 se fusionó con la del Santo Entierro y hoy procesiona el Viernes Santo con el Cristo de la Vera Cruz, la Virgen del Mayor Dolor y San Juan. El convento se derribó a mediados de los años sesenta del siglo XX y sus objetos se repartieron entre la parroquia y otros lugares.