Es en honor de María Isabel de Orleans, condesa de París, hija de los duques de Montpensier. Su padre había comprado en 1859 la gran extensión de terrenos desde Gatos hasta la aldea del Rocío, junto con la casa-palacio de los Altamira. Son los mismos duques que se compraron la casa donde murió Hernán Cortés en Castilleja de la Cuesta.