La vendimia y la elaboración del mosto siguen vivas en este rincón del Aljarafe, pese a que la filoxera y los cambios de cultivo redujeron mucho la viña.
Está registrado en el Atlas del Patrimonio Inmaterial de Andalucía del IAPH, que reconoce las tradiciones vivas. No es una protección legal como la de un Bien de Interés Cultural.